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homenaje a la boina tomellosera,

viernes, 27 de julio de 2007

Un día cualquiera

Hoy, un día como otro cualquiera, me levanté de buen ánimo y dispuesto a compartir con mis queridos “compis” unas horas de intrascendente curro veraniego. El día efectivamente iba transcurriendo así, incluso estaba “graciosete” comentando chascarrillos con mis sufridos compañeros/as, además hoy venía mi “primogénito” tras cuatro largos días de campamento de verano.

Así pues, con esta última y gran motivación me dispuse a regresar como tantos días por la anodina pero ancha A43 a “cachos” complementada por la infernal N430. Mientras, durante el trayecto he mantenido cinco conversaciones-negociaciones-discusiones (por el manos libres güay), por asuntos de trabajo de cierta gravedad, que incluso me han hecho sentirme bien porque aparte de haber llevado la iniciativa, creo que he logrado el objetivo que me había marcado previamente, pues este tema lo estaba esperando en cualquier momento.

El caso, que venía ensimismado en mis análisis, y a una velocidad de crucero aceptable, cuando llegando a mi destino el tráfico se había detenido. Yo lo primero que he pensado es que sería por las obras de la autovía, pero conforme avanzaba la caravana y he visto a los guardiaciviles me he empezado a preocupar, y no por otra cosa que por un posible accidente. El caso es que mis preocupaciones se han confirmado cuando he pasado al lado de una sabana que cubría lo que parecía el cuerpo de un chaval, ya que no parecía ser muy grande lo que fuera lo que cubría esa sabana.

El cuerpo se me ha revuelto en un momento y me ha invadido una enorme tristeza, acrecentadas cuando pensaba en la posibilidad de que hubiera sido un niño la probable víctima. Esta visión ha empañado mi alegría por recibir a mi hijo, al que le he dado el móvil que tanta ilusión le hacía, y el que nos ha contado todo lo que había hecho en su campamento. Pero no ha sido igual, la imagen seguía en mi cabeza, y apenas he comido.

Al poco alguien ha llamado a mi mujer para decirle que había muerto el padre de una vecina atropellado en la carretera. Esto, que no deja de ser grave, sin embargo me ha aligerado el desasosiego, porque le restaba el dramatismo que conlleva la muerte de un chaval, ya que la muerte de una persona con ochenta y muchos años parece como más natural o asumible. Conocía a la víctima y me caía bien, se llamaba León aunque no hacía honor al fiero nombre, ya que era de aspecto apacible y cercano, y me recordaba con su sombrero las fotos de mi abuelo, al que no conocí y que era “tratante” de mulas y siempre llevaba sombrero. Era un hombre cuando menos “osado” ya que a su edad y en bicicleta, con las características pinzas de la ropa sujetándole los bajos del pantalón para que no se enreden con la cadena, y su pedalear parsimonioso y despreocupado, obviando los cada vez mas peligros del tráfico, parecía anunciar lo que al final ha sucedido.

El motivo de relatar esto principalmente no es otro que el de hacer una especie de terapia que me ayude a difuminar la dura imagen de la sabana tapando lo que hasta un rato antes era una vida, en este caso toda una vida. Hoy no he podido ser tan ocurrente como, a lo mejor, en otras ocasiones, pero el cuerpo me pedía escribir sobre esto. Otro día me esforzaré para sacaros alguna sonrisa.

sábado, 14 de julio de 2007

la gran partida

Regresamos al tajo tras un corto periodo de desconexión con lo cotidiano y otro de vuelta a la normalidad que ha significado los últimos cinco días, volvemos a intentar mover los “músculos” de la ocurrencia. Vuelta a la normalidad que debería haber entrecomillado, ya que el primer día tuvimos un buen susto. Al peque de la casa lo embistió una furgoneta sin más consecuencias afortunadamente que una rotura del brazo.

Es curioso que pese a lo indeseable del suceso en sí, haya que decir que afortunadamente, y no solo tenga que decirlo sino que además lo siento así teniendo en cuenta las circunstancias. Gajes del complicado oficio de vivir. Pero yo quería hablar hoy del poco margen a la casualidad o al destino o a la suerte, en que este mundo globalizado se mueve.

Y esto es así, desde que el mundo se ha convertido en el tablero de juego de una especie de mezcla entre “ajedrez-monopoly-risk”, cuyos jugadores son principalmente los grandes dueños del dinero, muchos de ellos seguramente desconocidos para la gente corriente. No sé si será la “Trilateral” o como se llamará, pero desde que el sistema de bloques de la posguerra se derrumbó, en Rusia con el pacto mafia-estado para perpetuarse en los niveles de control del sistema, pero con una manera poco refinada e igual de cínica que en el modelo USA, que disfrazada de paradigma de la democracia, choca un “güevo” que los candidatos financien sus campañas electorales con el dinero de las grandes multinacionales de su país, lo que los convierte en este caso en marionetas o fichas de ese “gran juego” con ninguna autonomía. Así es posible que personajes como Reagan o Bush ejerzan de “emperadores” del mundo.

En Rusia viene a ser casi igual, salvo que la ficha que hace de Rey ha promovido los capitales que lo han de sostener y ha utilizado todos los conocimientos adquiridos en su etapa de gran espía, además de tener menos escrúpulos de cara a la galería para afrontar las amenazas a su estabilidad de forma más expeditiva.

La otra pata “política” que podría ser China, no ha cambiado apenas nada para cambiarlo casi todo. Caracterizados por un sentido altamente pragmático, se han adaptado a su manera a la nueva situación y están dispuestos a jugar la partida y seguro que no para perder. Han establecido una gran red de participaciones económicas en las principales multinacionales con su correspondiente cuota de poder, y esto todavía de forma muy discreta para evitar que chirríen determinados sentimientos de nacionalismo interesado. Pero en cualquier caso no solo su dinero está en todas partes, están llevando, y de manera muy efectiva, alianzas con países del tercer mundo con muchos recursos naturales a cambio de una ayuda al desarrollo interno de esos países, que además le servirá a China en un futuro para controlar esas fuentes de recursos técnica, comercial y económicamente, interviniendo en el mercado de forma muy significativa. Y eso sin hablar de los millones de “vendedores” de sus productos que tienen repartidos por todo el mundo, que les aseguran las exportaciones y que ya forman parte de nuestro entorno cotidiano.

Los que peor lo están haciendo, a mi manera de ver, son los árabes. No están rentabilizando políticamente las enormes sumas de dinero que están recibiendo por el escandaloso precio del petróleo que se ha alcanzado, lo tienen repartido en inversiones multinacionales, pero dado que también parte de ese dinero lo destinan a mantener líderes religiosos y promover el islam por el mundo, y teniendo en cuenta lo susceptible de fanatizarse que son los movimientos religiosos en general y este en especial, no han tenido el acceso a la cuota de poder económico que deberían ostentar por la lógica desconfianza de los poderes ya establecidos. Estos problemas no los han tenido sin embargo los judíos, que igualmente fanatizados en cierto grado, su experiencia y su visión a la hora de colocar su dinero les ha proporcionado una solida posición en la parte alta de la pirámide de poder económico, y les ha permitido controlar una cuota de poder ciertamente grande de esta tarta global. Quizás eso explique por qué Israel se permite el lujo de incumplir cuantos mandatos de la ONU le vengan en gana sin mayores consecuencias, y a otros se les invada.

De esta no me salva ni Dios de que me etiqueten de antisemita.

¿Y la Iglesia?, que vamos a decir de la Iglesia, primera multinacional global. Sus inversiones están bien colocadas, saben separar a Dios de los “cuartos” y aplican la máxima de “la caridad bien entendida empieza por uno mismo”. La jerarquía oficial de la Iglesia, lo que podríamos llamar Consejo de Administración, siempre han estado a la sombra del poder, y dónde no, por lo menos les han temido. Sus cuotas de poder político y económico son importantes en el mundo occidental, su capacidad para fanatizar y movilizar políticamente a sus muchos seguidores incondicionales, así como para crear opinión interesada entre parte de la población son muy tenidas en cuenta, por lo que seguro que también juegan al “gran juego”.

Lo único que creo casual en este mundo, y cada vez menos, son los desastres naturales supuestamente imprevisibles e inevitables, pero casi todo lo demás pudiera ser que estuviera escrito en el guión de alguien con algún objetivo concreto, principalmente económico. Pero de lo que si estoy seguro que en esa gran partida no juega Dios, y no lo digo solo porque sea ateo, si no por coherencia con lo que se nos dice de Dios. Para jugar esa partida hay que carecer de escrúpulos además de ser unos CABRONES.

Ahora que cada uno establezca la cuota de ficción o realidad de esta “mi paja mental”, pero avisados quedáis.

El cambio de nombre del blog solo se debe a que ya me he cansado del otro y se me ha ocurrido que este también es simpático y a lo mejor "más comercial". Se admiten comentarios al respecto.

video clip de Bruce


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musiquita de los 60, recordada en el 90


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concierto de Gato Pérez unos meses antes del infarto


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documental de Tomelloso en 1948 1ª parte


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documental de Tomelloso 1948 2ª parte


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Ya semos europeos


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